
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció que el portaaviones USS Abraham Lincoln fue alcanzado por misiles balísticos durante una operación dirigida contra objetivos militares de Estados Unidos.
De acuerdo con la declaración, el ataque incluyó el lanzamiento de cuatro misiles como parte de las acciones de respuesta de las Fuerzas Armadas iraníes.
Teherán sostiene que la operación se enmarca en su estrategia para contrarrestar la presencia militar estadounidense y las agresiones contra su soberanía y seguridad nacional.
El cuerpo élite iraní afirmó que los golpes ejecutados representan un punto de inflexión en el enfrentamiento, al señalar que la confrontación ha entrado en una fase más intensa.
Además, destacó que las operaciones buscan debilitar la capacidad de intervención de Washington en la región y enviar un mensaje de firmeza frente a futuras acciones.
En este escenario, las autoridades iraníes advirtieron que las respuestas continuarán mientras persistan las presiones militares externas.
La escalada aumenta la tensión en Oriente Medio y profundiza el riesgo de una confrontación mayor, en medio de un clima de creciente militarización y choques directos entre potencias.




