
Irán y Estados Unidos concluyeron en Ginebra su tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas, con avances significativos, que permitieron acordar la continuidad del diálogo a nivel técnico, pese a las amenazas militares de EEUU en la región, según informó el canciller iraní Seyed Abbas Araqchi.
“Estas conversaciones concluyeron con el entendimiento mutuo de que continuaremos las consultas de manera más detallada y precisa sobre las cuestiones fundamentales para cualquier acuerdo, incluido el levantamiento de sanciones y las medidas relacionadas con el ámbito nuclear”, comunicó el canciller.
El jefe de la diplomacia iraní destacó que se han logrado “buenos avances” tanto en el ámbito nuclear como en el alivio de sanciones. Asimismo, precisó que los equipos técnicos se reunirán en los próximos días en Viena con la participación de expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
No obstante, Teherán advirtió sobre “contradicciones en las posturas” del equipo estadounidense, lo que considera un riesgo para la sostenibilidad del entendimiento alcanzado.
Las diferencias se mantienen especialmente en torno al programa de misiles balísticos iraní, que Washington busca incluir en la agenda y que Irán insiste en definir como un asunto defensivo no negociable.
“No estamos desarrollando misiles de largo alcance”, declaró Araqchi, subrayando que el alcance está limitado a menos de 2.000 kilómetros.
El diálogo se desarrolla en un contexto de alta tensión regional, marcado por amenazas militares, tras el despliegue de fuerzas estadounidenses en Oriente Medio y comunicados a sus ciudadanos para abandonar Irán de manera inmediata.




