
El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln se dirige hacia el océano Índico luego de modificar su posición cerca de territorio iraní, tras ser golpedo con misiles por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
La embarcación operaba en las proximidades del país persa cuando se produjo el cambio de trayectoria.
De acuerdo con la fuente militar iraní, el desplazamiento se produjo tras las acciones defensivas emprendidas por Teherán frente a la presencia y presión militar de Washington en la zona.
Las autoridades sostienen que sus operaciones buscan disuadir nuevas amenazas y reafirmar su capacidad de respuesta ante cualquier escenario de agresión.
El movimiento ocurre en un contexto de alta tensión, luego de que el 28 de febrero Estados Unidos y Israel lanzaran ataques contra Irán.
Ambos gobiernos argumentaron que la ofensiva buscaba frenar un supuesto programa nuclear militar, una acusación que Teherán ha negado de forma reiterada.
En respuesta, las fuerzas iraníes han intensificado sus operaciones contra instalaciones militares estadounidenses en la región.




