
Irán lanzó una nueva serie de ataques con misiles contra Israel, impactando principalmente en Tel Aviv y Haifa, en lo que describió como respuesta directa a recientes bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel contra su territorio.
Irán disparó alrededor de 30 proyectiles contra Israel en esta última arremetida, considerada la más amplia y coordinada desde la mañana.
Las alarmas antiaéreas se activaron en varias ciudades, mientras los sistemas de defensa intentaban interceptar los lanzamientos entrantes.
Medios locales informaron que algunos misiles alcanzaron instalaciones sensibles, entre ellas el edificio del Ministerio de Defensa en Tel Aviv.
En un comunicado oficial, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció que la tercera y cuarta oleadas de la operación denominada “Verdadera Promesa 4” se desarrollan de manera sostenida.
Según el texto, los misiles empleados son más avanzados y precisos que los utilizados en fases anteriores.
“La base naval en el puerto de Haifa, la base aérea Ramat David y centros militares en Ashdod y Beit Shemesh figuran entre los principales objetivos”, señala el comunicado.
Además, menciona instalaciones estratégicas en la zona de Hakeriat como parte de los blancos seleccionados en esta nueva etapa.
“El Cuerpo de Guardianes está preparado para ampliar y profundizar la confrontación, con capacidad para golpear objetivos fijos y móviles mediante misiles y drones”, advierte el documento. Asimismo, sostiene que las próximas oleadas serán “más intensas y destructivas”, en comparación con la operación “Verdadera Promesa 3”.




