Crece el número de muertos y la crisis humanitaria
Crece el número de muertos y la crisis humanitaria

Cientos de palestinos han tenido que abandonar sus hogares en la ciudad de Gaza tras la declaración de la zona como escenario de combate por parte de Israel, mientras los bombardeos se intensifican y la campaña de desplazamiento forzado avanza.

Las familias cargan lo poco que les queda en camionetas o carretas tiradas por animales, tratando de escapar del miedo y la destrucción que rodea sus vidas.

Entre el polvo y los escombros, quienes logran huir han montado improvisadas tiendas de campaña al oeste del campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza, cerca de Deir el-Balah.

Las condiciones son extremas: falta de agua, alimentos y servicios básicos, y la incertidumbre aumenta la angustia de quienes vieron cómo sus hogares quedaban destruidos.

Israel busca tomar el control total en Gaza

Desde principios de agosto, los habitantes viven bajo un asedio constante. Las fuerzas israelíes buscan tomar el control de la ciudad, lo que podría forzar a cerca de un millón de palestinos a dejar todo lo que conocen y arriesgar sus vidas solo por sobrevivir.

Los hospitales locales reportaron que 50 personas murieron en las últimas horasdebido a los ataques. De ellas, 47 perdieron la vida en la ciudad de Gaza, mientras que 19 fallecieron en distintos puntos del centro y sur del enclave, muchos de ellos intentando encontrar refugio o ayuda humanitaria.

En el Valle de Gaza, al sur, las fuerzas de ocupación abrieron fuego con ametralladoras pesadas contra personas que esperaban asistencia, dejando al menos cinco muertos y varios heridos. En Nuseirat, los equipos de rescate encontraron los cuerpos de tres víctimas tras el bombardeo de una vivienda al amanecer, dejando familias destrozadas por la pérdida.

El ejército también detonó cinco robots en Al-Nazla, al norte de Gaza, y llevó a cabo incursiones en barrios del noroeste, extendiendo el miedo y la destrucción. Cada ataque deja más hogares en ruinas y aumenta la sensación de vulnerabilidad de la población civil.

La Oficina para Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó que “toda la Franja de Gaza necesita comida”, mientras que la ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre 94 casos sospechosos de síndrome de Guillain-Barré, que pueden causar parálisis y agravar la crítica situación sanitaria en medio de la emergencia humanitaria.