
Al menos 773 personas han muerto en Líbano desde el 2 de marzo como consecuencia de los ataques israelíes, según informó el Ministerio de Salud libanés.
La ofensiva militar también ha dejado 1.933 heridos en menos de dos semanas, de acuerdo con el reporte oficial difundido por las autoridades sanitarias.
Entre las víctimas mortales se encuentran al menos 103 niños, un dato que evidencia el impacto de los bombardeos sobre la población civil.
El Ministerio de Salud señaló que los hospitales continúan atendiendo a decenas de heridos mientras persisten los ataques.
Además, advirtió sobre la presión que enfrenta el sistema sanitario debido al aumento de víctimas y a los daños en infraestructura básica.
Mientras tanto, el gobierno israelí aseguró que Líbano enfrentará un “precio cada vez mayor” en daños a su infraestructura. La advertencia sugiere una posible intensificación de las operaciones militares en medio de una creciente tensión en la región.




