Toro Toro alberga el mayor registro de huellas de terópodos del mundo
Toro Toro alberga el mayor registro de huellas de terópodos del mundo

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Loma Linda en California documentó 16.600 huellas de terópodos en el interior de Bolivia, un descubrimiento con la mayor abundancia mundial de rastros de estos dinosaurios, que vivieron hace unos 66 millones de años, poco antes de la extinción masiva del Cretácico.

El estudio, publicado recientemente en la revista científica PLOS One, confirma que Bolivia posee uno de los registros más amplios y diversos de huellas de dinosaurios del mundo, aunque hasta ahora había sido escasamente investigado.

Las huellas de tres dedos, que en la tradición local alimentaron leyendas sobre criaturas sobrenaturales, pertenecen a terópodos de tamaños muy variados: desde ejemplares de hasta 10 metros de altura hasta otros pequeños como una gallina, de apenas 32 centímetros.

Los científicos realizaron más de seis años de trabajo de campo en Toro Toro, una región de formaciones geológicas milenarias donde los suelos multicolores revelan su riqueza mineral y paisajes espectaculares, como cavernas y cementerios de tortugas gigantes.

La excelente conservación de las huellas permite conocer dirección, modos de desplazamiento y dinámicas de los animales, información que los restos óseos no siempre pueden aportar.

La enorme cantidad de rastros contrasta con la ausencia de fósiles, una situación que podría deberse tanto a actividades humanas, minería, agricultura y obras recientes, como a motivos naturales: los terópodos quizá no habitaban la zona, sino que recorrían una antigua “autopista costera”, utilizándola como ruta de tránsito.

Aunque este hallazgo despeja varios enigmas, persiste una gran incógnita: ¿por qué tantos terópodos convergían en masa en este punto de Bolivia? La investigación continúa, y las huellas de Toro Toro prometen seguir revelando secretos del pasado remoto del planeta.