
La defensa de la soberanía nacional y el orden constitucional no están sujetos a presiones externas, respondió el presidente colombiano Gustavo Petro a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump.
“Juré no tocar un arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, indicó Petro.
En su declaración, el mandatario también respondió al senador estadounidense Marco Rubio, a quien acusó de difundir información errada sobre la estructura del poder en Colombia.
Petro recordó que la Constitución vigente, promulgada hace 34 años, establece de forma inequívoca que el jefe de Estado ejerce el mando supremo sobre las Fuerzas Militares y la Policía, como parte del modelo de Estado social de derecho acordado tras la dejación de armas.
Además, defendió su política antidrogas y aseguró que, bajo su mandato, Colombia ha registrado la mayor incautación de cocaína de la historia, ha frenado la expansión de los cultivos ilícitos y ha avanzado en un programa de sustitución voluntaria que ya alcanza unas 30.000 hectáreas.
Asimismo, afirmó que se han desarrollado operaciones militares respetando el derecho internacional humanitario y orientadas a desarticular estructuras armadas vinculadas al narcotráfico.
El presidente de Colombia advirtió que operaciones sin inteligencia adecuada pueden derivar en graves violaciones a los derechos humanos y sostuvo que la experiencia histórica demuestra que atacar a campesinos o comunidades solo alimenta el conflicto armado.
En ese contexto, alertó que cualquier intento de detener de manera ilegítima a un mandatario elegido democráticamente tendría consecuencias políticas y sociales de gran alcance.
En declaraciones, Donald Trump acusó sin pruebas al presidente colombiano de estar vinculado al narcotráfico, lo calificó como “un hombre enfermo” y amenazó con una operación militar similar a la ejecutada en Venezuela, amenazando: “Se tiene que cuidar su trasero”.




