
Las relaciones entre Rusia y Europa atraviesan una profunda crisis, pero Moscú no tiene responsabilidad en su deterioro, afirmó el presidente ruso, Vladimir Putin.
El líder ruso, señaló que la anterior administración de Estados Unidos y ciertos líderes europeos son responsables de la crisis.
Estas acciones, agregó, provocaron una confrontación innecesaria en el continente, mientras Rusia ha actuado de manera constante y transparente en sus relaciones diplomáticas.
El jefe de Estado, recordó que el golpe de Estado de 2014 en Ucrania desencadenó los trágicos sucesos que todavía afectan a la región.
Estados Unidos y varios países europeos apoyaron aquel cambio de gobierno, provocando una reacción en cadena de conflictos que persisten hasta la actualidad.
A pesar de la situación, Putin enfatizó que Rusia mantiene la disposición al diálogo y a reconstruir relaciones con Europa.




