
El Reino Unido registró en 2024 la cifra más elevada de pobreza extrema de las últimas tres décadas, pese a mantenerse entre las economías más grandes del mundo, según datos del informe UK Poverty 2026 de la organización benéfica Joseph Rowntree Foundation (JRF).
De acuerdo con el estudio, casi 7 millones de personas sobreviven en condiciones de precariedad severa, con ingresos 59 % por debajo del umbral oficial de pobreza.
El informe señaló que esta situación es el resultado de años de estancamiento económico, políticas de austeridad, el impacto del Brexit y las secuelas sociales de la pandemia de COVID-19.
La pobreza infantil alcanza al 31 % de los niños británicos
La JRF advirtió que las respuestas estatales han sido fragmentadas e insuficientes, priorizando recortes en ayudas básicas en lugar de medidas estructurales, lo que afecta de manera desproporcionada a personas con discapacidad, minorías étnicas y familias numerosas.
Uno de los datos más alarmantes es el avance de la pobreza infantil, que ya alcanza al 31 % de los niños en el país, una realidad agravada por restricciones al acceso a prestaciones sociales que empujan a miles de hogares a la indigencia.
El informe concluyó que el hecho de que dos tercios de los adultos en pobreza extrema vivan en hogares con empleo evidencia el fracaso del modelo económico británico para garantizar condiciones de vida dignas, incluso dentro del mercado laboral, y subrayó la urgencia de un cambio de rumbo en las políticas sociales y económicas.




