
Cuba y Rusia mantienen una relación “sólida y contrastada de respeto mutuo y apoyo, durante casi siete décadas”, declaró la portavoz rusa, María Zajárova, en medio de la visita oficial del canciller cubano Bruno Rodríguez a Moscú.
En su intervención, la vocera recordó que Cuba es un “amigo cercano y socio estratégico de Rusia”, y aseguró que Moscú continuará brindando asistencia y apoyo a la nación caribeña.
Zajárova subrayó que Cuba enfrenta un “bloqueo económico, comercial y financiero ilegítimo e inhumano”, impuesto por Estados Unidos, el cual, según Moscú, se ha intensificado tras recientes movimientos estadounidenses en la región. Con ello, ratificó la postura de respaldo político de Rusia frente a la presión externa.
En la misma línea, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, instó a Washington a abandonar planes de bloqueo marítimo de Cuba y optó por el diálogo y la negociación para dirimir diferencias, reiterando el apoyo ruso a la soberanía y seguridad de la isla caribeña.
La postura coincide con llamados internacionales a evitar medidas coercitivas unilaterales que agraven la situación humanitaria y política de Cuba.
El reforzamiento de la cooperación entre Moscú y La Habana ocurre en un contexto de amenazas y sanciones impuestas por Estados Unidos, que ha aplicado aranceles a países que comercien petróleo a Cuba, como parte de su política de presión sobre la isla.
Rusia califica estas medidas como ilegítimas y contrarias al derecho internacional, al tiempo que promueve su cooperación estratégica con Cuba en foros multilaterales y bilaterales.




