
El precio del petróleo podría llegar a 150 dólares por barril en las próximas dos o tres semanas si la confrontación en Oriente Medio se prolonga. Así lo advirtió Kiril Dmítriev, enviado especial de la Presidencia rusa y director del Fondo Ruso de Inversión Directa.
De acuerdo con Dmítriev, el incremento en los precios del crudo no es un fenómeno inesperado. Recordó que desde meses atrás se anticipaba un escenario de encarecimiento del petróleo, cuando el barril ya había superado los 100 dólares. Sin embargo, señaló que las tensiones actuales podrían provocar un nuevo salto en las cotizaciones internacionales.
El funcionario explicó que las interrupciones en rutas logísticas y en procesos de producción están afectando la oferta global de hidrocarburos. Estas alteraciones, afirmó, generan incertidumbre entre los actores del mercado energético. A medida que se prolonga el conflicto, la disponibilidad de crudo se vuelve más vulnerable.
En este contexto, Dmítriev advirtió que el mundo podría enfrentarse a una crisis energética de gran magnitud. A su juicio, el desequilibrio entre oferta y demanda se profundiza conforme se intensifican las tensiones geopolíticas. Este escenario obliga a numerosos países a buscar alternativas para garantizar su abastecimiento energético.
En paralelo, varios Estados han retomado la compra de petróleo ruso. Según Moscú, esta tendencia se ha visto favorecida por el alivio de ciertas restricciones impuestas anteriormente por Washington al sector energético de Rusia. Para Dmítriev, este comportamiento confirma la importancia del crudo ruso para la estabilidad del mercado global.
La escalada del conflicto se produjo tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, hecho que provocó fuertes turbulencias en los mercados energéticos. Uno de los puntos más sensibles es el estrecho de Ormuz. Por este corredor marítimo transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa a nivel mundial.




