
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, redobló sus esfuerzos diplomáticos para tratar de encausar el diálogo y encontrar una solución viable a la crisis en Oriente Medio, según informó este martes el Kremlin.
De acuerdo con el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, el mandatario está comprometido con reducir la escalada.
“Putin, sin duda, hará y está haciendo todo lo posible para contribuir a aliviar, aunque sea mínimamente, la tensión”, afirmó Peskov ante la prensa.
El vocero subrayó que el jefe del Estado ruso mantiene contactos constantes con líderes de la región. Asimismo, remarcó que la prioridad es evitar un deterioro mayor del escenario geopolítico.
En esa línea, el mandatario sostuvo el lunes conversaciones telefónicas con los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Baréin y Catar.
Durante esos intercambios, abordó el impacto de los ataques recientes en la estabilidad regional.
De esta manera, Rusia pretende servir de canal de comunicación indirecto. El objetivo declarado es disminuir la tensión y fomentar un clima de diálogo.
EEUU no ataca a quienes tienen bombas nucleares
Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, abordó el papel disuasivo del arsenal nuclear frente a posibles agresiones de Estados Unidos.
Tras reunirse con su homólogo de Brunéi, el canciller reflexionó sobre cómo la posesión de este tipo de armamento influye en las decisiones estratégicas de Washington.
“Estados Unidos no ataca a quienes tienen una bomba nuclear”, sostuvo Lavrov en rueda de prensa.
Al condenar la ofensiva estadounidense contra Irán, Lavrov advirtió que “esta guerra” podría estimular el desarrollo de armas nucleares no solo en el país persa, sino también en naciones árabes vecinas.
El canciller llamó a entablar un diálogo de fondo con Washington. A su juicio, resulta imprescindible discutir cómo se percibe Estados Unidos en el escenario global y qué rol asigna al resto de la comunidad internacional.




