
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el tema del suministro de petróleo a Cuba podría discutirse con Estados Unidos en futuras conversaciones bilaterales.
Aunque aclaró que no fue abordado en su reciente llamada con Donald Trump, sostuvo que se trata de un asunto relevante en el actual contexto regional.
Sheinbaum planteó que México podría desempeñar un papel de facilitador para mejorar la comunicación entre Estados Unidos y Cuba. No obstante, remarcó que esa mediación solo sería viable si ambas partes lo aceptan.
En ese sentido, subrayó que su Gobierno apuesta por el diálogo y la diplomacia. Al mismo tiempo, evitó confirmar avances concretos sobre ese posible rol.
El debate se intensificó luego de que Trump anunciara su intención de recrudecer el bloqueo contra Cuba para impedir el ingreso de petróleo y recursos financieros.
El mandatario estadounidense lanzó advertencias públicas y defendió una política de asfixia económica. Además, respaldó la línea dura impulsada por su secretario de Estado, Marco Rubio. Estas medidas fueron interpretadas como una nueva escalada de presión imperial en la región.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel aseguró que no existen negociaciones políticas con Washington, más allá de contactos técnicos en materia migratoria.
Reclamó relaciones basadas en el derecho internacional y el respeto mutuo, no en amenazas ni sanciones. A su vez, el canciller Bruno Rodríguez defendió el derecho soberano de Cuba a importar combustible sin interferencias externas.




