
El presidente de EEUU, Donald Trump, pronunció su Discurso del Estado de la Unión ante una sesión conjunta del Congreso, donde presentó el balance de su gestión durante el último año y delineó las prioridades de su administración para 2026.
El Discurso del Estado de la Unión se celebra tradicionalmente en el primer trimestre del año y constituye uno de los actos políticos más relevantes en Estados Unidos. Ante senadores, representantes, magistrados del Tribunal Supremo y altos funcionarios del gobierno.
Donald Trump afirmó en tono triunfalista que “nuestra nación ha regresado, más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”, en medio de un contexto de políticas de presión, intervenciones y tensiones internas por migración, economía y costo de vida, tratando de proyectar una edad dorada para Estados Unidos mientras enfrenta críticas y cifras dispares sobre el impacto real de su gestión
Donald Trump aseguró que Estados Unidos tiene “la frontera más fuerte y segura de la historia”. El inquilino de la Casa Blanca afirmó que en los últimos nueve meses no ha ingresado ningún inmigrante ilegal al país, que el tráfico de fentanilo se redujo en un 56 % y que los homicidios registraron el mayor descenso histórico.
“Tenemos la frontera más fuerte y segura de la historia”, reiteró al referirse a su política migratoria.
Asimismo, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, Trump señaló que Estados Unidos ha recibido recientemente más de 80 millones de barriles de petróleo de Venezuela, país al que calificó como su “nuevo amigo y socio”.
Mientras Trump destaca sus “avances”, varios sondeos publicados poco antes de su intervención muestran un panorama menos favorable para el mandatario, con amplios sectores de la población expresando desaprobación por su gestión en temas como economía, inmigración y costo de vida. En encuestas previas al discurso, su índice de aprobación se situaba por debajo del 40 % y una mayoría de estadounidenses señalaba que sus políticas empujan al país en una dirección equivocada.





