
Donald Trump, solicitó el respaldo de varios países para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo.
Durante sus declaraciones, el mandatario reconoció que algunos gobiernos aliados no han mostrado entusiasmo ante la solicitud de Washington.
No obstante, insistió en que lo que ocurre en el estrecho no debe recaer exclusivamente en Estados Unidos, dado que numerosos países dependen en gran medida del flujo energético que atraviesa esa vía marítima.
“¿Cómo es que los hemos protegido durante 40 años y ahora no quieren involucrarse?”, cuestionó Trump al referirse a la respuesta de varios socios internacionales ante su llamado para colaborar en la reapertura de la arteria estratégica del Golfo Pérsico.
Irán: Estrecho de Ormuz cerrado solo para enemigos
En contraposición a las declaraciones del inquilino de la Casa Blanca, el estratégico estrecho de Ormuz permanece abierto para la navegación internacional, aunque estaría cerrado para los petroleros y embarcaciones pertenecientes a países considerados enemigos de Irán, sostuvo la Cancillería del país persa.
“Piden a otros países que les presten ayuda para que el estrecho de Ormuz permanezca abierto. Desde nuestra perspectiva, por supuesto, está abierto. Solo está cerrado para nuestros enemigos, para quienes perpetraron una agresión injusta contra nuestro país y para sus aliados”, enfatizó el ministro de Relaciones Exteriores de iraní, Abbas Araghchi.
Trump también subrayó que el interés directo de Estados Unidos en ese paso marítimo, supuestamente, es limitado en términos energéticos.
Según explicó, el país norteamericano obtiene menos del uno por ciento de su petróleo del estrecho de Ormuz, mientras que otras economías asiáticas dependen significativamente más de ese corredor. En ese sentido, Trump reiteró que la participación internacional sería clave para recuperar el tránsito marítimo en la zona. La Casa Blanca sostiene que una acción coordinada entre varios países podría contribuir a restablecer la navegación y evitar mayores impactos en el mercado global del petróleo, sobre todo en Occidente.




