
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó estar orgulloso de los bombardeos ejecutados por fuerzas del Pentágono contra instalaciones estratégicas en Irán, en junio de 2025 y la operación militar en Venezuela a comienzos del 2026.
“Estamos orgullosos del ataque a Venezuela y del ataque a Irán”, expresó el mandatario en una conferencia de prensa.
En Caracas, las explosiones del 3 de enero concluyeron en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, lo que provocó una amplia respuesta internacional.
Washington sostiene que estos ataques cumplían objetivos de seguridad nacional y estabilidad regional.
Los bombardeos de junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Fordo e Isfahán fueron presentados por la Casa Blanca como una operación para neutralizar capacidades consideradas amenazas, aunque generaron críticas y preocupación internacional.
Medios señalaron la magnitud del impacto en dichos sitios y la oposición de diversas naciones a lo que calificaron como una escalada militar que podría socavar la seguridad regional.
Sin embargo, los ataques han generado reacciones críticas de actores globales, incluidos dirigentes extranjeros que advierten sobre la erosión del orden internacional y del derecho internacional humanitario.




