
Venezuela reiteró su respaldo a Cuba y defendió los principios de soberanía y autodeterminación entre ambas naciones, en respuesta a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre bloquear el suministro de petróleo y recursos financieros a la isla.
A través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, el Gobierno venezolano reafirmó que su relación con Cuba se inscribe en una línea histórica basada en la cooperación, la solidaridad y el respeto mutuo, en concordancia con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
El texto enfatiza que ningún país debe ser objeto de presiones externas ni de condicionamientos políticos, y subraya que las relaciones internacionales deben regirse por la igualdad soberana, la no intervención y la libre determinación de los pueblos. En ese sentido, Caracas reiteró que los desacuerdos entre Estados solo pueden resolverse mediante el diálogo político y diplomático.
Cuba preparada para defender su soberanía
Las declaraciones venezolanas se produjeron después de que Trump amenazara públicamente que no habrá más petróleo ni financiamiento para Cuba, refiriendo que la isla habría recibido apoyo venezolano a cambio de servicios de seguridad. Washington intenta imponer a La Habana a alcanzar un acuerdo, afirmando que la situación podría agravarse.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó esas afirmaciones y sostuvo que las críticas contra su país carecen de autoridad moral. Señaló que las dificultades económicas que enfrenta la isla son consecuencia directa de más de seis décadas de medidas de presión impuestas por Estados Unidos, las cuales —afirmó— se han profundizado recientemente.
El mandatario cubano añadió que los señalamientos buscan responsabilizar al Gobierno de carencias derivadas de una política prolongada de asfixia económica y defendió el derecho soberano del pueblo cubano a elegir su propio modelo político. Asimismo, reafirmó que Cuba es una nación independiente que no agrede a otros Estados, pero que se mantiene preparada para defender su territorio frente a lo que considera una agresión histórica desde Washington.




