
Las Fuerzas Armadas de Irán acusaron a Israel y a grupos hostiles de aprovechar las protestas internas para alterar la seguridad y el orden en la República Islámica, y advirtieron que responderán con firmeza ante cualquier intento de injerencia.
En un comunicado difundido este sábado y citado por medios iraníes, el estamento militar afirmó que actores externos, bajo el argumento de apoyar al pueblo iraní, buscan incitar una nueva rebelión tras lo que describieron como episodios recientes de confrontación.
En ese contexto, llamaron a la población a preservar la unidad y cohesión nacional para frustrar los objetivos de sus adversarios.
Las Fuerzas Armadas aseguraron que el Ejército protegerá los intereses nacionales, así como la infraestructura estratégica y los bienes públicos del país, subrayando su compromiso con la defensa del Estado frente a amenazas internas y externas.
Irán no tolerará injerencia
En declaraciones previas, el principal responsable de seguridad de Irán, Alí Larijani, sostuvo que el país atraviesa una situación que describió como una “guerra”, y atribuyó a corrientes extranjeras el intento de transformar manifestaciones en episodios de violencia organizada.
Larijani afirmó que protestas inicialmente pacíficas habrían sido desviadas hacia enfrentamientos armados y disturbios urbanos, responsabilizando de ello a actores externos interesados en generar caos.
Las autoridades iraníes también reaccionaron a declaraciones desde Estados Unidos e Israel sobre una posible intervención, acusando a ambos países de instrumentalizar la situación como parte de una estrategia de presión indirecta, y advirtiendo que no tolerarán interferencias en los asuntos internos de Irán.




