
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció la agresión militar contra Venezuela y exaltó el sacrificio de los 32 combatientes cubanos asesinados por EEUU, durante un acto en la Tribuna Antiimperialista José Martí.
En su intervención, afirmó que el ataque ocurrido el 3 de enero confirmó el carácter violento del imperialismo estadounidense y ratificó la solidaridad histórica entre ambos pueblos.
“En la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, la hermana República Bolivariana de Venezuela fue arteramente atacada”, increpó Díaz-Canel.
El presidente cubano señaló que la invasión de EEUU en Venezuela reafirma las advertencias de Simón Bolívar y Ernesto Che Guevara sobre la imposibilidad de confiar en el imperialismo “ni tantito así”.
Díaz- Canel describió el ataque estadounidense como un acto cobarde que respondió con bombas y un intento de secuestro a la voluntad de diálogo del presidente Nicolás Maduro.
Cuba se defiende desde la unidad, no desde manuales ideológicos
En ese contexto, destacó la respuesta cubana y recordó el juramento de los jefes de protección, que asumieron la defensa del mandatario venezolano aun a costa de sus propias vidas.
Al referirse a la llegada a Cuba de los restos de los 32 combatientes, Díaz-Canel los definió como “soldados eternos de la integración” y subrayó que su sacrificio trasciende lo militar para convertirse en símbolo de la hermandad entre Cuba y Venezuela.
El presidente cubano, rechazó cualquier intento de reducir esa alianza a intereses circunstanciales y afirmó que se sustenta en lazos históricos y políticos profundos.
Cuba: El imperialismo nos hizo antiimperialistas
Asimismo, el jefe de Estado calificó como “grotescas” las recientes amenazas de altos funcionarios estadounidenses y las consideró una incitación a la masacre.
“El pueblo cubano no es antiimperialista por teoría, el imperialismo nos hizo antiimperialistas”, afirmó
En ese sentido, reivindicó la unidad popular como principal arma de defensa y aseguró que Cuba no actúa por manuales ideológicos, sino por la experiencia histórica de agresiones sufridas.
Díaz-Canel reiteró que Cuba es una nación de paz y recordó su papel en la proclamación de América Latina y el Caribe como zona de paz.
Sin embargo, advirtió que esa vocación no implica renunciar a la defensa de la soberanía y la integridad territorial.
“Cuba mantiene su disposición al diálogo, pero solo en condiciones de igualdad y respeto mutuo, sin aceptar concesiones políticas”, señaló.




