
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró que su país no busca un enfrentamiento armado, pero tampoco aceptará presiones de EEUU, mientras su país se dispone a realizar ejercicios navales con China y Rusia.
En declaraciones publicadas por la agencia IRNA, el mandatario sostuvo que “No queremos luchar; creo que debemos dejar la guerra de lado, pero si quieren obligarnos, ¿debemos doblegarnos a cualquier precio? Me parece inaceptable que Irán se doblegue”, cuestionó.
Durante un encuentro con intelectuales y activistas culturales en la provincia de Lorestán, Pezeshkian debatió las intenciones de Estados Unidos y señaló que Washington ha manifestado interés en los recursos petroleros de otros países.
Asimismo, afirmó que resolver los problemas internos exige soluciones concretas y advirtió que no se debe permitir que las presiones externas se acumulen hasta generar descontento social.
Presión estadounidense
Las tensiones entre Washington y Teherán se intensificaron tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible y fuerte intervención militar, en un contexto de protestas internas en Irán.
Aunque las manifestaciones cesaron, la presión estadounidense continúa centrada en los programas nuclear y de misiles iraníes, incluyendo el envío del portaaviones USS Gerald R. Ford hacia Oriente Medio, acompañado de su grupo de combate y más de 50 aeronaves, incluidos F-22 y F-35.
Frente a ello, Rusia, China e Irán iniciaron los ejercicios navales conjuntos “Cinturón de Seguridad Marítima 2026” en el norte del océano Índico, como preparación ante cualquier ataque de EEUU.
El asesor ruso Nikolái Pátrushev afirmó que la meta es reforzar la seguridad del comercio marítimo y avanzar hacia un orden mundial multipolar, mientras advirtió sobre el resurgimiento de la “diplomacia de las cañoneras”.




