
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció ante la Organización de las Naciones Unidas, ONU, el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos, al que responsabilizó de profundizar la crisis en la isla.
Mediante un mensaje en video durante la II Conferencia Internacional sobre Medidas Coercitivas, el mandatario expuso las consecuencias directas de esta política. Enfatizó que la crisis energética derivada del cerco impacta severamente al sistema de salud. Más de 96.000 cubanos, incluidos 11.000 niños, permanecen en lista de espera para cirugías debido a la falta de electricidad. A pesar de ello, resaltó el esfuerzo de las instituciones médicas por sostener la atención en medio de limitaciones extremas.
Asimismo, informó que 16.000 pacientes requieren tratamientos de radioterapia y cerca de 3.000 dependen de servicios de hemodiálisis afectados por los apagones. Estas interrupciones responden a la inestabilidad energética provocada por la escasez de combustible. En consecuencia, miles de personas enfrentan riesgos adicionales para su salud por causas externas.
En el sector educativo, el mandatario explicó que centros escolares y universidades han tenido que reorganizar sus programas académicos. La implementación de modalidades semipresenciales ha sido necesaria para garantizar la continuidad del proceso formativo. Sin embargo, evidenció que el bloqueo impuesto por EE. UU. también limita el derecho a la educación en condiciones normales.
Cuba: el bloqueo es una violación de los derechos humanos
De igual forma, Díaz-Canel señaló que la falta de combustible ha paralizado en gran medida el transporte público y privado. Esto repercute directamente en la actividad económica, la producción de alimentos y el suministro de bienes esenciales. El impacto acumulativo refleja el alcance estructural de las sanciones sobre la vida cotidiana.
“El bloqueo es una violación flagrante de los derechos humanos”, afirmó el jefe de Estado en su discurso. Denunció además el desgaste físico y psicológico de la población, así como las carencias y la presión mediática constante. “Qué país puede desarrollarse bajo estas condiciones?”, cuestionó, instando a la comunidad internacional a actuar.
El mandatario recordó que la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por Donald Trump intensificó el bloqueo al declarar a Cuba como amenaza. Dicha medida incluyó presiones contra países proveedores de petróleo, agravando el desabastecimiento energético. No obstante, agradeció la solidaridad internacional, incluyendo el envío de un buque ruso con 100 mil toneladas de combustible, y reafirmó la determinación del pueblo cubano de defender su soberanía.




