Autoridades rusas aseguran que el ataque buscaba causar una masacre en una zona concurrida
Autoridades rusas aseguran que el ataque buscaba causar una masacre en una zona concurrida

Las autoridades rusas informaron que evitaron un atentado terrorista en la provincia fronteriza de Bélgorod, luego de desactivar un artefacto explosivo que iba a ser trasladado por una residente local.

El caso es investigado por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), que calificó el plan como una amenaza grave contra la población civil.

Según la versión oficial, la mujer fue captada inicialmente por una red de estafadores telefónicos que presuntamente actuaba bajo instrucciones de organismos de inteligencia ucranianos. Mediante engaños y presión psicológica, fue convencida de transferir importantes sumas de dinero a supuestas cuentas de resguardo.

Posteriormente, individuos que se hicieron pasar por agentes policiales rusos la contactaron para convencerla de colaborar en una falsa operación destinada a recuperar los fondos perdidos. Como parte del esquema, le indicaron recoger un paquete oculto y trasladarlo hacia una zona urbana con alta afluencia de personas.

Las investigaciones sostienen que la ciudadana desconocía que el paquete contenía un explosivo. De acuerdo con las autoridades, la detonación habría provocado su muerte y causado numerosas víctimas entre los transeúntes que se encontraran en el lugar.

Sin embargo, el atentado fue frustrado cuando la mujer comenzó a sospechar de las instrucciones recibidas. Ante las dudas, decidió acudir voluntariamente a una dependencia de seguridad para informar sobre la situación antes de completar la misión encomendada.

“Mientras se verificaban los hechos, especialistas procedieron a neutralizar y desactivar el dispositivo explosivo”, informaron las autoridades rusas, que mantienen operativos para identificar y capturar a los presuntos organizadores y colaboradores del plan.

El FSB afirmó que este tipo de acciones, basadas en la manipulación de civiles mediante centros de llamadas fraudulentos, se ha convertido en una práctica recurrente durante los últimos dos años. Según el organismo, tácticas similares habrían sido detectadas previamente en Moscú, Stávropol y Lugansk.

“Los portadores creían erróneamente que colaboraban con el Estado ruso”, señaló el servicio de seguridad. Tras el incidente, las autoridades reforzaron los mecanismos de vigilancia y las campañas de alerta ciudadana para prevenir nuevos intentos de captación mediante engaños digitales.