
El nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, aseguró que su país no permitirá que la ofensiva de Estados Unidos e Israel quede sin castigo, tras los bombardeos contra Teherán que dejaron como saldo la muerte del ayatolá Alí Jameneí.
Citado por la cadena estatal IRIB, el dirigente advirtió que exigirán compensaciones por los daños, indemnizaciones para los heridos y justicia por las víctimas.
En ese contexto, afirmó que el estrecho de Ormuz entrará en “una nueva etapa” bajo control iraní.
«Definitivamente no dejaremos impunes a los agresores criminales, reclamaremos compensación por cada uno de los daños causados, el precio de la sangre de los mártires y la indemnización de los heridos de esta guerra, y, sin duda, llevaremos el estrecho de Ormuz a una nueva etapa», afirmó Jameneí.
El escenario se complica tras el fracaso de las conversaciones celebradas en Islamabad, que buscaban desescalar el conflicto sin lograr avances.
Desde Washington, el presidente Donald Trump responsabilizó a Teherán por la ruptura del diálogo, alegando su negativa a abandonar su programa nuclear.
Paralelamente, ordenó el bloqueo naval en Ormuz, elevando la tensión en una de las rutas energéticas más sensibles del planeta.
Aunque Irán reabrió temporalmente el paso tras una tregua entre Israel y Líbano, retomó el control militar total del tránsito marítimo tras denunciar violaciones del alto el fuego y actos de “piratería” por parte de EE.UU.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que cualquier embarcación que se acerque será considerada hostil.
La crisis se agravó luego de la incautación del buque iraní M/V Touska en el mar Arábigo, acción que Teherán prometió responder, mientras deja en duda su continuidad en futuras negociaciones.




