
Rusia mantiene su papel como actor decisivo en la estabilidad del mercado energético internacional, en medio de un escenario marcado por tensiones geopolíticas. Desde el Kremlin, se destacó que el suministro constante de petróleo ruso contribuye a contener la volatilidad de los precios.
El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, subrayó que la dinámica actual evidencia una reducción en la disponibilidad de crudo. Según explicó, la demanda continúa en ascenso mientras la oferta no logra incrementarse, generando presión en los mercados.
En este contexto, Moscú se posiciona como un proveedor confiable frente a la incertidumbre. “Actualmente estamos contribuyendo a la estabilización de precios y minimizando el impacto de la crisis en el sector energético mundial”, afirmó Peskov.
Asimismo, el vocero descartó cambios inmediatos en los niveles de producción dentro del mecanismo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP+, indicando que no existen propuestas activas en la agenda.
Esta postura refuerza la estrategia rusa de mantener estabilidad sin ceder a presiones externas. Mientras tanto, potencias occidentales continúan promoviendo medidas que agravan la crisis energética.
El pronunciamiento se hace en un momento de alta tensión en el estrecho de Ormuz. Desde Rusia, las autoridades han señalado que las políticas del bloque obstaculizan cualquier avance diplomático.




