Más de 1.000 millones de personas podrían ver en riesgo sus medios de vida sin medidas urgentes
Más de 1.000 millones de personas podrían ver en riesgo sus medios de vida sin medidas urgentes

El aumento del calor extremo ya golpea a la agricultura global y podría profundizar la crisis alimentaria en los próximos años, según un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la Organización Meteorológica Mundial.

El documento advierte que la producción de alimentos, el empleo rural y los ecosistemas enfrentan una presión creciente por el cambio climático.

Los organismos internacionales señalan que más de 1.000 millones de personas podrían ver afectados sus ingresos y condiciones de vida a medida que se intensifican las olas de calor.

La amenaza impacta con mayor fuerza a comunidades agrícolas vulnerables, especialmente en países en desarrollo con menor capacidad de respuesta.

“Cada año se pierden alrededor de 500.000 millones de horas de trabajo en la agricultura debido al calor extremo”, expone el reporte.

Esa situación reduce rendimientos, encarece costos operativos y debilita la capacidad productiva de miles de agricultores en distintas regiones del mundo.

“El calor extremo actúa como un multiplicador de riesgos”, subraya el documento, al explicar que también potencia sequías, lluvias torrenciales y alteraciones en la humedad, lo que incrementa daños en cosechas, afecta ganado y desestabiliza cadenas de suministro enteras.

Ejemplos recientes ya reflejan esta tendencia

En Brasil, altas temperaturas y sequía favorecieron incendios en la Amazonía y afectaron sectores como la pesca y la acuicultura.

En Camboya, productores de arroz reportan pérdidas reiteradas, mientras la ONU sostiene la urgencia de aplicar alertas tempranas, semillas resistentes y nuevas prácticas agrícolas que contribuyan a mitigar los efectos negativos.