
Cuba intensificó su estrategia para recuperar el Sistema Energético Nacional (SEN), golpeado por apagones y déficit de combustible como consecuencia del bloqueo impuesto por EEUU a la isla caribeña.
Las autoridades buscan restablecer gradualmente la estabilidad energética mediante una combinación de recursos fósiles, innovación tecnológica y proyectos de transición hacia fuentes renovables.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, afirmó que la recuperación del SEN es una de las principales prioridades del Estado.
Levy explicó que se han movilizado los recursos disponibles dentro de la isla para sostener el servicio y fortalecer la capacidad de generación existente.
Entre las acciones aplicadas figuran mantenimientos a unidades generadoras, producción de combustibles derivados del crudo y gas nacional, así como mayor impulso a energías limpias.
También destacó sistemas de acumulación energética para aprovechar mejor la generación solar y cubrir la demanda durante la noche o en horas pico.
“Se detuvo el decrecimiento y ya podemos decir que estamos creciendo”, aseguró De la O Levy al referirse a la producción petrolera nacional.
El funcionario sostuvo que, tras varios años de retroceso, la extracción local muestra señales de recuperación que podrían aliviar parte de la presión sobre el sistema eléctrico.
Petróleo ruso alivia crisis energética
Otro elemento clave fue la llegada a finales de marzo del buque ruso Anatoly Kolodkin, cuya carga permitió distribuir unas 800 toneladas diarias de petróleo refinado.
Además, la generación distribuida alcanzó 1.114 megawatts disponibles, reforzando la capacidad operativa en medio de la emergencia energética.
Hasta el 21 de marzo, el país había registrado seis caídas del SEN por falta de combustible, escenario agravado por las restricciones del bloqueo económico.
Frente a ello, Cuba impulsa procesos de sustitución tecnológica, como los realizados en la termoeléctrica de Céspedes, reincorporada al sistema tras ajustes técnicos.




