La guerra contra Irán y la crisis energética golpean al gobierno británico
La guerra contra Irán y la crisis energética golpean al gobierno británico

El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que no renunciará a su cargo pese al duro revés sufrido por el Partido Laborista en las elecciones locales del Reino Unido.

“Días como este no debilitan mi determinación de lograr el cambio que prometí”, declaró Starmer tras reconocer los “dolorosos” resultados de las elecciones locales en Reino Unido.

Starmer insistió en que no abandonará el gobierno ni “sumirá al país en el caos”. El Partido Laborista perdió el control de varios ayuntamientos en Inglaterra, incluidos distritos cercanos a Manchester.

Mientras el partido antiinmigración Reform UK, liderado por Nigel Farage, ganó terreno en varias regiones del país. En zonas como Halton, Reform UK arrebató numerosos escaños al oficialismo.

Cae popularidad de Starmer en Reino Unido

La popularidad de Starmer atraviesa uno de sus momentos más bajos. Sondeos recientes indican que cerca del 70 % de los británicos desaprueba su administración, mientras el apoyo a Nigel Farage continúa creciendo.

Durante la campaña de 2024, Starmer prometió mejorar la economía, fortalecer los servicios públicos y aliviar el costo de vida.

Sin embargo, la crisis económica, el aumento de los precios energéticos y el impacto de la guerra de EEUU contra Irán han debilitado esas promesas.

Puedes leer: Europa teme el debilitamiento de la OTAN

Mientras continúa el conteo final, Farage celebró el avance de Reform UK y aseguró que el Reino Unido atraviesa “un cambio histórico”.