Las tensiones entre Washington y Teherán continúan pese a la frágil tregua alcanzada en abril
Las tensiones entre Washington y Teherán continúan pese a la frágil tregua alcanzada en abril

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó a medios de comunicación estadounidenses y el Partido Demócrata por la cobertura relacionada con la guerra impuesta por Washington en Irán, asegurando que incluso una hipotética rendición total iraní sería presentada como una victoria de Teherán.

A través de Truth Social, Trump sostuvo que, aunque Irán admitiera una derrota absoluta frente a Estados Unidos, determinados medios seguirían mostrando el desenlace como un triunfo iraní. Sin embargo, distintos expertos en geopolítica han coincidido que es un error de cálculo la agresión contra Irán quien ha sabido resistir y mantener el control del estrecho de Ormuz.

El mandatario apuntó directamente contra The New York Times, The Wall Street Journal y CNN, a los que acusó de actuar como “medios de noticias falsas”.

Trump llama “Dumacrats” a sus adversarios

Además, el inquilino de la Casa Blanca utilizó el término “Dumacrats” para referirse a los demócratas, haciendo un juego de palabras con el término inglés “dum”, asociado a “tonto”. Según escribió, tanto la oposición política como ciertos sectores mediáticos “se han vuelto completamente locos”.

Las declaraciones se producen mientras persiste una tregua frágil entre Estados Unidos e Irán tras casi cuarenta días de hostilidades que concluyeron el pasado 7 de abril. Pese al cese temporal de enfrentamientos, ambas partes mantienen tensiones debido al estancamiento de las negociaciones, los ataques verbales y el bloqueo naval mutuo en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.

En paralelo, el proceso diplomático continúa atravesando dificultades. Trump indicó anteriormente que una propuesta iraní de diez puntos representaba una “base viable” para negociar, aunque después calificó como “totalmente inaceptable” la respuesta enviada por Teherán el 10 de mayo al borrador de acuerdo impulsado por Washington para intentar poner fin al conflicto regional.