
Un deslizamiento de grandes proporciones mantiene en riesgo uno de los corredores viales más estratégicos de Colombia, por donde se moviliza cerca del 70 % de la carga nacional.
La emergencia se registra desde el pasado viernes en el municipio de Cajamarca, Tolima, donde el avance del terreno ha obligado a restringir la circulación en el Alto de La Línea, eje fundamental que conecta el puerto de Buenaventura con Bogotá.
La situación ha encendido las alertas por el impacto que tendría un eventual colapso de la carretera sobre la economía y el abastecimiento del país.
Los especialistas explicaron que el área afectada corresponde a una meseta formada por ceniza volcánica, rocas y minerales que, con el paso del tiempo y las condiciones climáticas, perdió estabilidad y aumentó el riesgo de deslizamientos.
Como medida preventiva, las autoridades limitaron el paso vehicular a un solo carril para reducir las vibraciones que podrían acelerar nuevos movimientos del terreno.
La emergencia también afecta a nueve rutas escolares y diez veredas con dificultades de comunicación, en un contexto marcado por la reciente declaratoria de desastre nacional aprobada por el Gobierno colombiano ante los riesgos que representa el fenómeno de El Niño durante 2026 y 2027.




