
El Gobierno de Cuba denunció ante la Asamblea Nacional del Poder Popular que más de 7.000 contenedores con alimentos, medicamentos, equipos energéticos e insumos esenciales permanecen retenidos en puertos del Caribe sin autorización para arribar a la isla.
Según informó el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva Fraga, esta situación compromete el acceso de millones de personas a recursos indispensables para su vida cotidiana.
«Yo quería aprovechar la ocasión para responsabilizar a los que tratan de impedir el arribo de esta mercancía, a los que permanecen impasibles permitiendo que este genocidio se cometa y a los que se pliegan a los intereses de los Estados Unidos en este propósito, responsabilizar por la pérdida de vidas inocentes», declaró.
Entre la carga inmovilizada figuran suministros destinados al sistema de agua potable que abastece diariamente a más de tres millones de habitantes, además de medicamentos de emergencia y equipos para fortalecer la infraestructura energética.
El funcionario subrayó que todos los productos fueron adquiridos legalmente bajo las normas del comercio internacional, por lo que calificó el bloqueo de estos envíos como una acción de graves consecuencias humanitarias.
La Habana enmarca esta denuncia en el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington desde hace más de seis décadas y endurecido, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.




