El líder cubano precisó que el país apuesta por el diálogo, pese a política coercitiva de Estados Unidos.
El líder cubano precisó que el país apuesta por el diálogo, pese a política coercitiva de Estados Unidos.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, destacó que el país continuará impulsando transformaciones económicas para fortalecer su modelo de desarrollo, pese al endurecimiento de las sanciones estadounidenses que calificó de una manifestación de genocidio y crimen.

En una entrevista concedida a la cadena rusa RT, el mandatario precisó que la presión ejercida por Washington ha provocado la salida de empresas extranjeras y ha deteriorado procesos productivos y de servicios en la isla. Calificó esta política como un «castigo colectivo» contra la población y afirmó que constituye una expresión de genocidio y crimen.

Díaz-Canel denunció que Cuba enfrenta actualmente un escenario de «máxima asfixia» derivado del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, al que se suma un bloqueo energético.

Cuba no se detiene frente a la agresión

Pese al escenario, el líder cubano sostuvo que las nuevas reformas buscan liberar las fuerzas productivas, generar riqueza y distribuirla con justicia social. Asimismo, anunció que el Gobierno prevé comenzar la aplicación de más de un centenar de medidas durante las próximas semanas, priorizando a los sectores más vulnerables.

En ese contexto, el jefe de Estado rechazó la idea de que Estados Unidos pueda impedir el desarrollo económico cubano mediante la presión sobre inversionistas extranjeros. Aseguró que existen intereses de inversión procedentes de distintas regiones del mundo y que numerosas empresas mantienen su disposición a trabajar con Cuba sin subordinarse a las presiones de Washington.

Además, reivindicó el derecho del país a comerciar, adquirir combustible y recibir inversiones en igualdad de condiciones con cualquier otra nación.

Respecto a la política exterior, Díaz-Canel reiteró que Cuba mantiene su disposición al diálogo con Estados Unidos como vía para resolver las diferencias bilaterales. No obstante, señaló que una relación constructiva solo es posible sobre la base del respeto mutuo, la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos.

El mandatario insistió en que la autodeterminación, la independencia y el sistema político cubano no son temas sujetos a negociación, al tiempo que rechazó cualquier escenario de confrontación entre ambos pueblos.

Díaz-Canel denunció la existencia de una estrategia mediática internacional destinada a responsabilizar exclusivamente a Cuba de sus dificultades económicas, ocultando el impacto del bloqueo estadounidense. Detalló que esa narrativa forma parte de una política ideológica, cultural y comunicacional orientada a desacreditar al país. El presidente de la nación caribeña sostuvo que el Gobierno continuará defendiendo el diálogo, la paz y las transformaciones económicas como herramientas para avanzar en el desarrollo nacional.