
Rusia dio un nuevo paso en la modernización de su Armada con la salida del submarino multipropósito Uliánovsk, perteneciente al proyecto 885M Yasen-M, considerado uno de los programas navales más avanzados y costosos del país.
La embarcación iniciará ahora un período de pruebas antes de incorporarse a la Flota del Norte a finales de 2027.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha definido a los submarinos Yasen-M como la «base del potencial de ataque de las fuerzas de propósito general de la Armada».
Según el mandatario, el desarrollo de esta serie, junto con los submarinos estratégicos Boréi-A, forma parte de la estrategia para mantener el equilibrio militar global y fortalecer la capacidad de disuasión de Rusia.
El proyecto destaca también por su elevado costo. Medios estadounidenses estiman que cada unidad alcanza unos 1.600 millones de dólares, mientras que estimaciones difundidas por la prensa rusa sitúan su valor en 47.000 millones de rublos.
Analistas atribuyen esa diferencia al nivel de innovación tecnológica incorporado en su diseño, que combina nuevas soluciones estructurales, electrónica avanzada y un amplio abanico de capacidades de combate.
Uno de sus principales atributos es su extremo sigilo. El Yasen-M emplea un casco semidoble fabricado con acero de alta resistencia y baja magnetización, revestimientos especiales para reducir su firma acústica y un sistema de propulsión diseñado para minimizar el ruido, lo que dificulta su detección por los sistemas antisubmarinos de la OTAN.
A ello se suma un sofisticado complejo hidroacústico con una gran antena esférica ubicada en la proa, capaz de detectar submarinos enemigos a largas distancias, otorgando una ventaja táctica decisiva en operaciones submarinas.
Además, los tubos lanzatorpedos fueron reubicados hacia el centro del casco para permitir la instalación de este sistema de gran tamaño.
En materia ofensiva, el Yasen-M puede transportar misiles Kalibr, Óniks y el misil hipersónico Tsirkón, capaz de alcanzar velocidades de hasta Mach 9, lo que, según Rusia, dificulta su interceptación por los actuales sistemas de defensa antimisiles.
El diseño del submarino permite además ejecutar ataques contra objetivos navales y terrestres, ampliando significativamente su radio de acción estratégica.
El proyecto contempla una flota de 10 submarinos nucleares. Actualmente ya operan elSeverodvinsk, Kazán, Novosibirsk, Krasnoyarsky Arjánguelsk, mientras que el Permy el Uliánovskse encuentran en fase de pruebas y otras tres unidades continúan en construcción.
Analistas rusos sostienen que la serie Yasen-M constituye uno de los principales elementos de disuasión naval del país gracias a su capacidad para operar de forma encubierta y lanzar ataques de alta precisión contra múltiples tipos de objetivos.




