Dos funcionarios estadounidenses durante un acto público ante una multitud.
Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump en Rusia.

La respuesta de Moscú a los ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso, ha generado una situación que explicaría la creciente urgencia de los países occidentales por promover un alto el fuego en Ucrania, explicó la diplomacia rusa.

“La urgencia con la que Occidente comenzó en esta etapa a llamar a un cese del fuego” estaría relacionada con que “la respuesta rusa a los actos terroristas contra objetivos civiles en el interior del territorio ruso comenzó hace tiempo y es, significativamente, mucho más dolorosa para los ucranianos”, destacó el canciller ruso, Serguéi Lavrov.

El diplomático señaló que Moscú ha planteado pausas temporales de dos o tres días durante festividades como Pascua y el Día de la Victoria.

También, mencionó una tregua de tres días solicitada por Estados Unidos, que permitió a los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner viajar a Kiev para avanzar en los contactos diplomáticos.

Lavrov, defendió la posibilidad de desarrollar de manera paralela las negociaciones y las operaciones militares, al recordar lo ocurrido en abril de 2022, cuando, Moscú estuvo dispuesta a aceptar propuestas ucranianas que ya habían sido rubricadas.

El ministro afirmó que aquella experiencia influyó en la decisión rusa de continuar “resolviendo tareas por métodos militares”, durante los períodos de negociación.

El jefe de la diplomacia rusa también estableció una diferencia entre la postura estadounidense y la europea.

Señaló que Moscú está dispuesta a dialogar cuando las negociaciones busquen “trabajar en el problema y no de presentar un ultimátum”, mientras valoró el papel de Witkoff y Kushner y acusó a Europa de promover precisamente condiciones que Rusia considera injustas e imposibles de aceptar.