
Julio se convirtió en el mes más mortífero de 2026 en la Franja de Gaza, con más de 150 palestinos asesinados, entre ellos decenas de civiles, pese al alto el fuego vigente.
“El Ministerio de Salud (de Gaza) reportó que más de 150 fallecidos, incluyendo decenas de civiles, fueron documentados en julio, la mayor cifra de muertes reportadas mensuales desde el comienzo del año”, señaló el portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Farhan Haq, durante una rueda de prensa en la sede de Naciones Unidas.
El funcionario, denunció que un ataque israelí en las inmediaciones del Hospital de los Mártires de Al-Aqsa dañó una instalación de almacenamiento médico, destruyendo suministros esenciales, incluidos materiales entregados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Haq, advirtió que la situación humanitaria continúa deteriorándose en Gaza, donde la mayoría de los bombardeos recientes se han concentrado en las zonas occidentales del enclave, donde permanecen alrededor de 2,1 millones de personas.
Además, informó que continúan registrándose nuevos desplazamientos de familias a causa de las operaciones militares israelíes.
El portavoz señaló que la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también expresó preocupación por la expansión de las operaciones militares israelíes en Cisjordania, advirtiendo sobre el desplazamiento de más de 30.000 palestinos y el impacto sobre viviendas, servicios esenciales y campamentos de refugiados.
Naciones Unidas reiteró su condena a los ataques contra civiles y lugares de culto, incluidos los recientes incidentes registrados en Al-Quds (Jerusalén) y Cisjordania, e instó a las autoridades israelíes a proteger a la población civil, preservar los sitios religiosos y garantizar que los responsables de estos hechos rindan cuentas.
De acuerdo con el último balance oficial del Ministerio de Salud de Gaza, los ataques israelíes han causado 73.074 palestinos asesinados y 173.537 heridos desde el 7 de octubre de 2023.




