
China impuso sanciones contra seis entidades de Estados Unidos en respuesta a las restricciones comerciales adoptadas por Washington contra 43 empresas chinas. Las autoridades de Pekín prohibieron a organizaciones y ciudadanos del país realizar transacciones, actividades de cooperación u otros intercambios con las compañías estadounidenses incluidas en la medida.
“Las sanciones estadounidenses violaron el derecho internacional y perjudicaron la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de China”, señaló el Ministerio de Comercio chino.
Las restricciones afectan a Applied DNA Sciences, Stratum Reservoir, Altana Technologies, Responsible Business Alliance, Verite Group y Human Rights in China. La decisión responde a la mayor ampliación de la lista negra comercial estadounidense, que incorporó empresas chinas de los sectores del aluminio, textiles, cobre y algodón bajo acusaciones de supuesto trabajo forzoso en Xinjiang.
“La medida de Estados Unidos constituye un acto típico de unilateralismo y proteccionismo”, afirmó el Ministerio de Comercio de China.
Pekín rechazó las acusaciones de Washington y sostuvo que China cuenta con un sistema integral de leyes laborales para prevenir y combatir el trabajo forzoso. También acusó a Estados Unidos de manipular este tema para justificar sanciones, limitar la competitividad de las empresas chinas y proteger sus propios intereses comerciales.
Te puede interesar: Xi a Trump: China y EEUU deberían ser socios no rivales
Las nuevas sanciones entre China y Estados Unidos representan otro episodio de la creciente disputa económica entre ambas potencias. Washington continúa ampliando las restricciones contra productos y compañías chinas, mientras Pekín fortalece sus mecanismos de respuesta para defender su soberanía y el desarrollo de sus sectores estratégicos.
China reiteró que está dispuesta a mantener el diálogo con Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio recíproco. Sin embargo, advirtió que responderá a cualquier medida unilateral que afecte los derechos legítimos de sus empresas o utilice argumentos políticos para alterar el comercio internacional.




