
El presidente de China, Xi Jinping, instó este jueves a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a reducir las tensiones entre Beijing y Washington y apostar por una relación basada en la cooperación.
Durante el inicio de la reunión bilateral celebrada en el Gran Salón del Pueblo, en Beijing, Xi afirmó que China y Estados Unidos pueden beneficiarse mutuamente si trabajan juntos, mientras que el enfrentamiento terminaría afectando a ambas naciones.
“Deberíamos ser socios, no rivales”, expresó el mandatario chino, al tiempo que llamó a encontrar una fórmula adecuada para que dos grandes potencias mantengan relaciones estables en la nueva etapa internacional.
Xi también sostuvo que ambos países deben ayudarse mutuamente a prosperar y avanzar juntos. En ese sentido, aseguró que siempre ha considerado que las coincidencias entre China y Estados Unidos son mayores que sus diferencias.
El presidente del gigante asiático afirmó que el éxito de una de las partes representa una oportunidad para la otra y remarcó que una relación bilateral estable no solo beneficia a ambos países, sino también a la estabilidad global.
Xi planteó a Trump “las preguntas de nuestro tiempo”
El mandatario chino planteó una serie de desafíos que definió como “las preguntas de nuestro tiempo”. Cuestionó si ambas naciones podrán superar la llamada “trampa de Tucídides”, concepto que describe el conflicto potencial entre una potencia emergente y otra dominante. Asimismo, preguntó si serán capaces de afrontar juntos los desafíos globales y aportar mayor estabilidad al mundo.
Xi subrayó que estas cuestiones son fundamentales “para la historia, el mundo y la gente”, y afirmó que tanto él como Trump deben responderlas como líderes de grandes potencias. Además, destacó que la comunidad internacional sigue atentamente el desarrollo de la cumbre.
También advirtió que el escenario internacional atraviesa un momento de profundas transformaciones y creciente inestabilidad. Según expresó, el mundo vive cambios “sin precedentes en un siglo” y actualmente se encuentra en una “nueva encrucijada” que exige decisiones estratégicas de alcance global.
La reunión forma parte de la visita de Estado que Trump realiza en China del 13 al 15 de mayo, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en visitar el país asiático en ocho años. El encuentro busca abrir espacios de diálogo sobre comercio, tecnología, seguridad y otros temas sensibles de la agenda internacional, principalmente la crisis en Medio Oriente impuesta por EEUU e Israel, la cual ha hecho tambalear al gobierno estadounidense ante el cierre del estrecho de Ormuz y la resistencia de Irán.




