
La Organización Mundial de la Salud advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo se extiende con mayor rapidez que las medidas de contención.
Tras reunirse con autoridades y organizaciones humanitarias en Kinshasa, Tedros Adhanom Ghebreyesus exigió ampliar la respuesta «de manera urgente y masiva».
El director general de la OMS señaló que la enfermedad se está «propagando más rápido que» los esfuerzos desplegados para frenar los contagios. La agencia de la ONU indicó, además, que los casos se duplicaron durante la última semana en algunos de los principales focos de transmisión.
La epidemia, causada por la cepa Bundibugyo, ya es considerada la más extensa registrada en el país, por encima del brote ocurrido entre 2018 y 2020. Actualmente, no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico contra esta variante, lo que dificulta el control de la emergencia sanitaria.
Según el Ministerio de Salud del Congo, los contagios confirmados aumentaron de 3.674 a 3.973 entre el 31 de julio y el 4 de agosto.
Durante el mismo periodo, las muertes pasaron de 1.621 a 1.801, mientras la tasa de letalidad subió del 44,1 % al 45,3 %.
El virus también amplió su alcance territorial, pues las zonas sanitarias con casos confirmados aumentaron de 49 a 51 en cinco provincias.
Ituri se mantiene como el principal epicentro, mientras la inseguridad y los desplazamientos masivos obstaculizan el acceso a las comunidades afectadas.
La crisis sanitaria ocurre en medio de una prolongada inestabilidad política, militar y humanitaria que castiga principalmente a la población más vulnerable.




