
La ONU advirtió ante el Consejo de Seguridad que la situación de los niños en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén, continúa deteriorándose debido a la violencia israelí, que ha dejado a cientos de menores heridos y con amputaciones.
Las Naciones unidas pidió poner fin al desplazamiento forzoso y garantizar que los menores puedan acceder a la educación y a la atención médica.
“Los niños de Cisjordania tienen los mismos derechos que los niños de cualquier lugar del mundo: el derecho a vivir, a recibir educación, a ser protegidos y a imaginar un futuro más allá de la violencia y el miedo”, subrayó la ONU.
El organismo señaló que, desde enero de 2024 hasta finales de julio de 2026, se ha confirmado la muerte de 174 niños palestinos y más de 1.500 heridos.
Casi la mitad de los menores heridos fueron alcanzados por munición de guerra, según los datos presentados ante el Consejo de Seguridad.
También alertó sobre el aumento de la violencia de los colonos contra niños, viviendas e infraestructuras esenciales.
Según la ONU, los ataques de los colonos incluyen disparos, palizas, apuñalamientos y el uso de gas pimienta contra niños.
También denunció agresiones contra viviendas, medios de subsistencia e infraestructuras de agua, una situación que agrava las condiciones de vida de las familias palestinas.
La violencia, la intimidación y los desplazamientos están provocando además graves consecuencias psicológicas entre los menores.
De acuerdo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), en los últimos dos años y medio se han establecido más de 900 nuevas restricciones y obstáculos al movimiento en Cisjordania.
Estas medidas dificultan el acceso de los niños a escuelas, centros de salud y fuentes de agua.




