
El primer ministro de Níger, Lamine Zeine Ali Mahaman, acusó a Francia de dirigir una estrategia de desestabilización en el Sahel y de buscar mantener influencia sobre la región, durante su intervención ante la 81° Asamblea General de la ONU.
“Quieren convencernos de que carecemos de ciencia, de inteligencia y de soberanía para construir algo valioso por y para nosotros mismos, y que, por tanto, deberíamos aceptar la tutela de la Francia de Emmanuel Macron y de sus aliados, una Francia que a menudo actúa por mediación de agentes interpuestos locales, de redes y de complicidades”, denunció Zeine.
El primer ministro sostuvo que existe una “empresa de desestabilización del Sahel central” que, está dirigida por Francia con apoyo de Ucrania.
También afirmó que los recursos naturales de la región, entre ellos el uranio de Níger, el oro de Mali y Burkina Faso, además del litio, gas y petróleo, se encuentran entre los intereses que motivan las presiones externas.
En ese sentido, Zeine aseguró que Níger está decidido a recuperar el control sobre sus recursos y rechazó las acusaciones procedentes de Francia sobre el uranio nigerino.
“Esto es falso”, respondió el primer ministro al referirse a la afirmación de que Níger había robado ese mineral, y sostuvo que el Estado asumió el control de sus reservas y pretende comercializarlas en el mercado internacional bajo sus propias condiciones.
En su discurso, el jefe del Gobierno nigerino defendió además la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrada por Níger, Mali y Burkina Faso, como un proceso irreversible hacia la soberanía.
Señaló que los tres países han desarrollado mecanismos conjuntos de defensa, seguridad, diplomacia y desarrollo, avanzando en la construcción de una estructura institucional común.
Asimismo, Zeine afirmó que Níger no busca la confrontación con otros países, pero reclamó que se respete su derecho a establecer sus propias alianzas.
“La soberanía de nuestros Estados es innegociable”, sostuvo, al insistir en que los recursos del país pertenecen a su población y que su futuro no debe decidirse fuera de sus fronteras.




