
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU denunció un patrón de malos tratos, violencia y confiscación de pertenencias de soldados y colonos israelíes contra palestinos en Gaza.
Testimonios recogidos entre el 7 de julio y el 4 de agosto documentan amenazas, registros intrusivos y decomisos de medicamentos, documentos, dinero y equipos de asistencia en los cruces.
“Estas son personas vulnerables que vuelven a su tierra ocupada, devastada por años de bombardeos israelíes y privada de lo más básico. ¿Y ahora tienen que soportar esto al regresar? Es simplemente aborrecible”, afirmo Ajith Sunghay, jefe de Derechos Humanos de la ONU en la zona.
Entre los casos registrados figura el de un adulto mayor que, fue golpeado, esposado y arrastrado tras reclamar la sustracción de su dinero.
También se documentó que dos mujeres fueron obligadas a desnudarse durante una revisión y que una niña de cuatro años tuvo que ingresar sola a Gaza después de que las autoridades israelíes impidieran el paso de su padre.
Ajith Sunghay, calificó estos hechos como parte de un patrón de “violaciones y deshumanización” que afectaría a una población que retorna a un territorio devastado por años de bombardeos.
La ONU señaló además que no existe un mecanismo efectivo para que los palestinos recuperen los bienes confiscados.
Por otra parte, la relatora de la ONU Reem Alsalem denunció graves vulneraciones contra mujeres y menores dentro del sistema de familia israelí.
Según testimonios de 18 madres, denuncias de violencia doméstica y abuso sexual infantil habrían sido minimizadas en procesos de custodia. Alsalem reclamó que las acusaciones sean investigadas y que ninguna madre sea sancionada por intentar proteger a sus hijos.




