Vista de la central nuclear de Zaporozhie, Ucrania, con sus seis reactores.
La central nuclear de Zaporozhie / Archivo.

Las fuerzas ucranianas perpetraron un nuevo ataque deliberado, esta vez contra la central nuclear de Zaporozhie, considerada la mayor instalación atómica de Europa, donde resultaron heridos dos empleados.

De acuerdo con un comunicado difundido por la central, el aparato impactó en el área de las instalaciones hidráulicas, cuando el personal del taller de reparación y construcción se encontraba cumpliendo sus funciones.

“El golpe fue lanzado de manera deliberada contra trabajadores del sector nuclear que garantizaban el funcionamiento de la instalación”, señaló la administración de Zaporozhie.

Como consecuencia del ataque, uno de los empleados sufrió heridas graves, mientras que el segundo permanece en condición moderada, según la información divulgada por la central.

La denuncia vuelve a colocar en el centro de la atención internacional, los riesgos que representan las operaciones militares en las inmediaciones de una infraestructura nuclear estratégica.

Crece la preocupación por la seguridad de Zaporozhie

El nuevo incidente incrementa la preocupación por la seguridad de la mayor planta nuclear de Europa, y por las consecuencias que podría provocar una escalada militar alrededor del complejo. La instalación, bajo control ruso, constituye un punto sensible debido a su dimensión y a la necesidad de preservar permanentemente sus sistemas de seguridad nuclear.

Frente a este escenario, la protección de Zaporozhie y de sus trabajadores continúa siendo indispensable para evitar que la confrontación derive en una emergencia con repercusiones mucho más allá de la zona del conflicto.