Peregrinas esperan información en el Himalaya tras un desastre mientras revisan sus teléfonos.
Familiares revisan una lista de personas tras la devastadora inundación repentina ocurrida este 26 de agosto, en Katmandú, Nepal / Google

Cientos de extranjeros quedaron atrapados en la zona fronteriza entre Nepal y China cuando el colapso de un glaciar desató una violenta corriente de agua, hielo, lodo y rocas. Muchos formaban parte de grupos organizados que se dirigían hacia el monte Kailash, uno de los principales destinos de peregrinación del Himalaya.

Entre los desaparecidos se encuentra Sayed Umar Farook, guía de un grupo de 57 peregrinos procedentes de India. Viajaban en tres autobuses rumbo al Tíbet cuando ocurrió la tragedia. Uno de los vehículos logró ponerse a salvo, mientras testigos aseguraron haber visto otro caer hacia un barranco.

“No sabemos cuántas personas regresarán sanas y salvas”, expresó Syed Sadique, padre del guía y responsable de la agencia que organizó el viaje.

También fueron identificados Sandeep Mohapatra y su esposa, una pareja de origen indio residente en Australia que se encontraba en la misma región. Sus familiares aseguraron que perdieron contacto con ellos después de recibir su último mensaje días antes del desastre.

Otros de los nombres conocidos son Venkatraman Balakrishnan, de 52 años, y Chitra Venkatraman, de 46, residentes de Nueva Gales del Sur, Australia. La pareja viajaba junto a otros australianos en una peregrinación espiritual organizada hacia el monte Kailash y el lago Manasarovar.

“Estaban en una peregrinación”, explicó Sagar Pandey, responsable de la agencia que organizaba uno de estos recorridos.

El monte Kailash, destino de los peregrinos

El monte Kailash tiene un profundo significado religioso para hinduistas, budistas, jainistas y seguidores de la tradición tibetana Bon. Durante la peregrinación, los visitantes realizan un recorrido de aproximadamente 53 kilómetros alrededor de la montaña, considerada sagrada y asociada en el hinduismo con Shiva y Parvati.

Algunos grupos ya habían completado el recorrido. La organización Isha Foundation informó que 77 peregrinos de varias nacionalidades y tres miembros de su personal perdieron contacto mientras realizaban trámites migratorios del lado chino de la frontera para regresar de la peregrinación.

Sin embargo, no todos los extranjeros presentes en la región eran turistas. Entre las personas sin localizar también figuran trabajadores vinculados a proyectos energéticos: India informó de decenas de ciudadanos empleados en un proyecto eléctrico y Seúl confirmó que varios de sus nacionales trabajaban en la construcción de una central hidroeléctrica.

La tragedia alcanzó así a viajeros de más de 30 países que habían llegado al Himalaya por razones muy distintas: peregrinaciones religiosas, recorridos turísticos, trekking y trabajo. Las operaciones de búsqueda continúan mientras familiares y agencias de viajes esperan información sobre quienes siguen sin ser localizados.