Refinería de petróleo de Abadán con la bandera de Irán
Vista general de la refinería de petróleo de Abadan en el suroeste de Irán

Irán mantuvo ininterrumpidas sus exportaciones de crudo durante los 40 días de guerra, pese a los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones energéticas, aseguró el ministro de petróleo iraní, Mohsen Paknejad.

La ofensiva, iniciada el 28 de febrero, también provocó graves dificultades logísticas y daños en complejos estratégicos de almacenamiento, distribución y procesamiento de gas, entre ellos el yacimiento South Pars.

“Las exportaciones de petróleo crudo no se detuvieron ni una sola hora desde el 28 de febrero hasta que se estableció el alto el fuego temporal”, afirmó Paknejad.

El funcionario destacó que la industria nacional continuó operando bajo condiciones bélicas y adoptó mecanismos extraordinarios para garantizar las ventas y cumplir con los compromisos asumidos con sus clientes internacionales.

Teherán desafía las restricciones marítimas

Irán enfrenta un bloqueo naval sobre la ruta comprendida entre Ras al-Hadd y el puerto pakistaní de Gwadar, vigente aproximadamente desde el 13 de abril hasta el 18 de junio.

Durante una suspensión temporal, Teherán trasladó una cantidad considerable de petróleo fuera del Golfo Pérsico y el mar de Omán, reduciendo la exposición de sus cargamentos y facilitando su posterior distribución.

La presión marítima fue restablecida el 15 de julio y, de acuerdo con Paknejad, continúa activa. Sin embargo,
el ministro afirmó que la industria petrolera no ha permanecido inmóvil y sigue desarrollando distintas alternativas
para sortear completamente las restricciones.

Producción avanza mientras Irán reconstruye sus refinerías

Paralelamente, el Ministerio de Petróleo puso en marcha un programa para elevar la extracción de crudo en 250.000 barriles
diarios, de los cuales ya se han incorporado entre 70.000 y 80.000.

El 18 de marzo fueron atacadas cuatro refinerías de Asaluyeh, lo que obligó a reducir una parte importante de la producción gasífera.

No obstante, especialistas iraníes recuperaron una proporción considerable de la capacidad afectada e iniciaron rápidamente las labores de reconstrucción. El ministro anticipó que estos trabajos podrían traducirse en un nuevo incremento de la producción durante los próximos meses, fortaleciendo la eficiencia del sector energético.