Puerto de contenedores en China con grúas y mercancías destinadas al comercio internacional.
Vista aérea de un puerto de contenedores en China, donde la actividad logística refleja la importancia del comercio exterior para la economía del país.

La economía de China registró un crecimiento interanual del 4,5 % entre julio y septiembre de 2026, impulsada por el dinamismo de sus exportaciones, informó la Oficina Nacional de Estadística.

El resultado superó el 4,3 % del trimestre anterior y elevó la expansión acumulada de los primeros nueve meses al 4,6 %, acercando al gigante asiático a su objetivo anual de entre 4,5 % y 5 %.

El sector exportador consolidó su papel como motor económico, con un incremento del 36 % en septiembre y un superávit comercial de 938.000 millones de dólares entre enero y septiembre.

Pese a los elevados aranceles estadounidenses, Pekín amplió sus mercados en América Latina, Europa y el sudeste asiático, apoyado en la comercialización de semiconductores, vehículos eléctricos y productos de alta tecnología.

Sin embargo, la desaceleración del sector inmobiliario y la debilidad de la demanda nacional continúan planteando desafíos.

«El entorno internacional es complejo y volátil, el problema de la insuficiente demanda interna sigue siendo relativamente importante y aún se necesitan consolidar las bases para una economía estable y en crecimiento», advirtió Mao Shengyong, subdirector de la Oficina Nacional de Estadística.

Mientras tanto, la Unión Europea presiona para reducir su déficit comercial con China, en medio de nuevas restricciones a productos importados y crecientes tensiones arancelarias.

Frente a este escenario, el gobernador del banco central chino, Pan Gongsheng, reafirmó el compromiso de Pekín de ampliar la demanda interna y promover la cooperación internacional para resolver los desequilibrios comerciales.