El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la Franja de Gaza, donde amenazó que no retirará al ejército.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la Franja de Gaza, donde amenazó que no retirará al ejército.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a intervenir en la campaña electoral israelí al pedir públicamente el voto para Benjamín Netanyahu, en medio de la condena por el genocidio contra los palestinos en Gaza, la agresión a Irán y Líbano, y la desestabilización de la región.  

El mensaje llega a un día de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre, en las que el actual primer ministro busca mantenerse en el poder. “Cuando acudan a las urnas, por favor, recuerden que ‘Bibi’ ha sido un primer ministro guerrero excepcional”, escribió Trump.

En su publicación, el mandatario estadounidense recordó las agresiones conjuntas realizadas por Estados Unidos e Israel contra Irán y volvió a presentar a Netanyahu como un aliado fundamental de Washington. Trump también utilizó las expresiones “gran Satanás” y “pequeño Satanás”, empleadas históricamente por sectores iraníes para referirse a ambos países.

«Israel era llamado ‘el pequeño Satanás’, mientras que Estados Unidos era llamado ‘el gran Satanás’ por algunas personas muy malvadas”, precisó el inquilino de la Casa Blanca.

Asesinados en Gaza continúan en ascenso

Trump cerró su mensaje pidiendo directamente el respaldo electoral para Netanyahu y afirmando que ambos deben “terminar el trabajo” iniciado contra Irán. La declaración refuerza una alianza política que ha ocupado un lugar central durante las últimas semanas de campaña israelí.

Mientras tanto, la cifra de asesinados en Gaza por el régimen israelí asciende a más de 74.500 palestinos y 175.700 heridos, en su mayoría mujeres y niños. El respaldo no es nuevo. Días antes, Netanyahu difundió una conversación telefónica en la que Trump lo describió como un “guerrero” y aseguró que era el dirigente que quería a su lado. El primer ministro israelí aprovechó ese intercambio para insistir en que ambos tienen tareas pendientes frente a Irán.