
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, atribuyó la ola de protestas que sacude a Europa a los errores cometidos por sus propios gobiernos, particularmente en materia económica, financiera y migratoria. El mandatario cuestionó que dirigentes europeos busquen responsables fuera de sus fronteras, mientras miles de ciudadanos protestan por el costo de vida, los salarios y las políticas gubernamentales.
Durante una entrevista con el periodista Pável Zarubin, Putin rechazó las acusaciones que vinculan a Moscú con las movilizaciones en distintas ciudades europeas.
“Afirmar que estamos provocando protestas masivas en las principales ciudades europeas es realmente ir demasiado lejos”, expresó el presidente ruso.
El mandatario también señaló que el elevado endeudamiento público y las decisiones económicas de los gobiernos europeos han contribuido al malestar ciudadano. A su juicio, responsabilizar a otros países impide reconocer las causas internas de las protestas.
Protestas en Europa mantienen la presión sobre sus gobiernos
Francia concentra algunas de las mayores movilizaciones. El 24 de octubre, al menos 410.000 personas protestaron en todo el país, incluidas unas 110.000 en París, según el Ministerio del Interior francés. También se registraron manifestaciones en Italia y Bélgica, con reclamos por el encarecimiento de la vida y las políticas económicas. El presidente ruso sostuvo que los gobiernos europeos deben atender los problemas económicos y sociales que enfrentan sus poblaciones, en lugar de trasladar las responsabilidades al exterior. Sus declaraciones se producen mientras las movilizaciones continúan en distintas ciudades europeas y mantienen bajo presión a las autoridades.




