
El presidente de China, Xi Jinping, propuso este miércoles construir una nueva arquitectura de seguridad para Oriente Medio basada en la cooperación regional y alejada de la injerencia de potencias externas. Durante sus conversaciones en El Cairo con el presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi, sostuvo que los pueblos de la región deben seguir siendo “dueños de sus propios asuntos” y asumir directamente la construcción de su futuro.
Xi planteó cuatro pilares para avanzar hacia una seguridad común: fortalecer las capacidades internas de la región, abordar integralmente los conflictos, consolidar el desarrollo económico como base de la estabilidad y ampliar la coordinación internacional.
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China rechaza injerencia y dobles estándares en Oriente Medio
Uno de los mensajes más contundentes estuvo dirigido a las potencias externas. Xi pidió respetar la soberanía y la integridad territorial de los países de Oriente Medio, ajustarse a la Carta de Naciones Unidas y abandonar los dobles estándares en el tratamiento de los conflictos regionales.
El mandatario chino defendió además que los países de Oriente Medio fortalezcan su propio diálogo sobre paz y seguridad, en lugar de depender de esquemas definidos desde fuera de la región. Pekín se mostró dispuesto a apoyar ese proceso y a colaborar en la protección de las rutas marítimas internacionales y en proyectos de desarrollo capaces de generar intereses compartidos.
Xi advirtió que la cuestión palestina continúa siendo el núcleo del problema de Oriente Medio y que no puede ser ignorada ni relegada dentro de ninguna propuesta de estabilidad regional.




