
Casi 190.000 empresas dejaron de operar en Alemania durante 2025, un 10 % más que el año anterior y el segundo incremento anual significativo consecutivo.
Los cálculos del instituto ZEW y Creditreform reflejan que los cierres alcanzaron niveles no vistos en la última década.
La escasez de trabajadores cualificados, los elevados costes operativos y la falta de sucesores para propietarios próximos a jubilarse figuran entre las principales causas del creciente abandono de negocios.
“El renovado aumento en el número de cierres de negocios muestra que la presión sobre la economía alemana para adaptarse ha seguido aumentando”, afirmó Sandra Gottschalk, investigadora del ZEW.
La especialista advirtió, además, sobre el creciente peso del envejecimiento demográfico. Según explicó, empresas económicamente viables están desapareciendo porque sus propietarios llegan a la jubilación sin encontrar personas dispuestas a continuar con la actividad.
El deterioro también golpea a la industria automotriz, afectada por mayores costes energéticos, la competencia de fabricantes chinos y recortes de personal.
“El número de pequeñas y medianas empresas que están desapareciendo silenciosamente es mucho mayor”, alertó Patrik-Ludwig Hantzsch, portavoz de Creditreform.
En el sector industrial, unas 11.000 compañías cerraron durante 2025. La hostelería y la sanidad también registraron incrementos superiores al 10 %, mientras años de estancamiento y sucesivos reveses económicos presionan al Gobierno de Friedrich Merz a impulsar reformas y paquetes de gasto.




