
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que Estados Unidos, impulsa una nueva etapa de persecución política con alcance internacional, al advertir sobre el resurgimiento de una versión «más peligrosa» del macartismo.
El mandatario sostuvo que esta estrategia, busca atacar a los movimientos y gobiernos identificados con la izquierda a escala global.
A través de sus redes sociales, Canel afirmó que se promueven alianzas de ultraderecha con una proyección transnacional que, según expresó, evocan el fascismo hitleriano y la Operación Cóndor. En ese contexto, cuestionó si estas acciones pretenden servir de pretexto para justificar nuevas agresiones e intervenciones contra países soberanos.
El jefe de Estado cubano, responsabilizó a la derecha estadounidense y a sus aliados, de diversos hechos que calificó como crímenes internacionales, entre ellos el «genocidio» en Gaza, asesinatos extrajudiciales, la persecución y tortura de migrantes, así como el bombardeo contra una escuela de niñas en Irán. Además, reiteró que el bloqueo impuesto contra Cuba constituye una política de carácter genocida.
«El verdadero peligro para la humanidad es la filosofía del despojo, que dicta las acciones de guerra de la ultraderecha transnacional», afirmó Díaz-Canel.
La Habana denuncia un recrudecimiento del bloqueo económico
El Gobierno cubano, reiteró que Washington mantiene desde hace más de seis décadas, un bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, política que, según La Habana, se ha endurecido desde el regreso de Donald Trump a la presidencia.
Las autoridades cubanas sostienen que el reforzamiento de estas sanciones, junto con las restricciones al suministro de petróleo, y otros recursos estratégicos, afectan gravemente sectores esenciales como la salud, la educación, el abastecimiento de alimentos, entre otros, mientras denuncian que estas acciones buscan asfixiar económicamente al país.




